El sistema de losa radiante no falla de un día para el otro. Lo que pasa es que cuando llega el primer frío serio ya es tarde para conseguir turno, y ahí empezás a notar que el piso no calienta parejo, que la caldera hace ruido raro o que la presión bajó sin que nadie lo vea. La revisión anual existe precisamente para que eso no pase. Hay seis cosas que conviene chequear sí o sí antes de arrancar la temporada, y algunas las podés hacer vos mismo.
La presión del circuito
El primer lugar donde mirar es el manómetro de la caldera. Con el sistema frío tiene que marcar entre 1 y 1,5 bar. Menos de eso y hay algo que perdió agua: puede ser una pequeña pérdida en una unión, el vaso de expansión dando problemas, o directamente el circuito enterrado. Más de 2 bar con el sistema frío indica que el vaso no está funcionando bien o que alguien cargó agua de más.
Si el manómetro marcaba bien cuando cerraste el sistema en la temporada anterior y ahora está por debajo, no alcanza con reponer agua. Esa agua fue a algún lado. Hay que encontrar el origen antes de arrancar.
Un gasista matriculado puede revisar la caldera y hacer la prueba de presión del circuito. En sistemas de losa, que mezclan gas y agua a presión, conviene que el mismo técnico vea las dos cosas juntas en la misma visita.
La purga de aire
Con el tiempo, el aire se mete en los circuitos. El resultado son manchas frías en el piso, ruido de borbotones cuando el sistema está encendido, y calefacción irregular por zonas.
La purga se hace en el colector, el cabezal desde donde salen todos los circuitos de cada zona. Tiene purgadores en los extremos de cada ramal. El procedimiento es sencillo: abrís la llave de purga de cada circuito de a uno hasta que salga agua continua sin burbujas, y la cerrás. Hacelo con el sistema encendido y circulando.
Si nunca lo hiciste y la losa lleva más de un año funcionando, lo más probable es que haya algo de aire acumulado. No es una emergencia, pero sí explica las zonas que calientan menos que otras.
El vaso de expansión
Este componente es el que se olvida casi siempre. El vaso de expansión absorbe las variaciones de volumen del agua cuando el sistema calienta y enfría. Tiene una membrana interna y una carga de nitrógeno que con el tiempo se pierde.
Cuando falla, la presión sube rápido cada vez que encendés la caldera y la válvula de alivio empieza a gotear para liberar presión. Si ves agua seca o depósitos alrededor de esa válvula, es una señal clara.
Recargar el vaso no es trabajo para hacer solo: necesita una bomba de nitrógeno y alguien que sepa interpretar la presión correcta según el tamaño del sistema. Un técnico especializado en calderas y losa radiante lo puede revisar y recargar en la misma visita del service.
El colector y las válvulas de zona
El colector es el centro del sistema. Desde ahí se abre o cierra el agua que pasa por cada circuito del piso. Tiene un actuador eléctrico en cada ramal que responde a las señales de los termostatos.
Antes del invierno conviene revisar tres cosas:
- Que cada válvula abra y cierre sin forzar.
- Si hay pérdidas visibles alrededor de las conexiones: depósitos de sarro, manchas de humedad o goteo activo.
- Que los actuadores eléctricos estén conectados y respondan cuando el termostato los llama.
Si un ramal no abre o la válvula quedó trabada, esa zona del piso no va a calentar sin importar cómo esté la caldera. Los electricistas pueden verificar la parte eléctrica de los actuadores; la parte hidráulica es del plomero o del técnico de sistemas radiantes.
Los termostatos
Cambiá las pilas de todos los termostatos inalámbricos antes de la temporada. Es lo más simple y lo que más se pasa por alto. Un termostato sin batería no manda señal, el actuador no abre y el piso no calienta, aunque la caldera esté perfecta.
Para probar cada zona: subí el setpoint por encima de la temperatura ambiente del cuarto y esperá diez minutos. El piso de esa zona tiene que empezar a subir. Si no pasa nada, revisá si el actuador del colector recibe señal eléctrica. Si recibe señal y el piso no calienta, el problema puede estar en el circuito.
La caldera
La caldera es el motor de todo. Una revisión anual del quemador, el intercambiador y las conexiones de gas no es opcional: es lo que garantiza que el sistema arranque bien y que no haya fuga de monóxido de carbono.
Eso lo tiene que hacer un gasista matriculado. El service incluye revisar la llama del quemador —tiene que ser azul, sin amarillo ni naranja—, limpiar el intercambiador si acumuló depósitos, y verificar que los gases de combustión salgan correctamente por el tiro.
Si ya contratás al gasista para el service, pedile que revise también la presión del circuito y el estado del vaso de expansión. Es la misma visita y te ahorrás coordinar dos técnicos distintos.
Si tenés un detector de monóxido de carbono cerca de la caldera, aprovechá para probarlo. Si no tenés, es el momento de instalar uno.
Cuándo hacerlo: el timing importa
El momento ideal para la revisión es entre marzo y mayo. Cuando todavía no hace frío serio pero ya sabés que el invierno viene.
En junio y julio, los gasistas y técnicos de calderas están saturados. No porque sean más, sino porque todo el mundo llama cuando ya tiene frío. Los turnos se estiran y a veces no conseguís fecha en menos de dos semanas.
En enero no conseguís a nadie: la mayoría de los proveedores de la zona trabajan con agenda reducida o están de vacaciones. Si algún componente falla en pleno invierno y la reparación requiere una pieza, sumá el tiempo de conseguirla.
El margen de maniobra es el otoño. Ahí podés pedir turno con calma, comparar si la primera fecha no te cierra, y hacer el trabajo sin apuro.
Lo que cambia al contratar dentro del barrio
En Nordelta el técnico no entra sin autorización previa. No es un problema, pero sí es un paso que hay que hacer antes de que el tipo esté esperando en el acceso.
Cuando pedís turno, confirmá que el técnico sabe que tiene que entrar a un barrio cerrado y que va a necesitar autorización. Mandale los datos que pide el acceso con anticipación, no el mismo día. Si hay algún problema en la puerta, perdés el turno y en muchos casos el proveedor cobra el viaje igual.
Un técnico que ya trabajó en el barrio conoce el procedimiento y lo agiliza. Si buscás alguien que ya haya entrado a la zona, podés revisar los contactos de calderas y losa radiante recomendados por vecinos.
Si durante la revisión aparece algo relacionado con las cañerías de agua del circuito, también podés ver la lista de plomeros o de climatización y calefacción en la guía.
Preguntas frecuentes
¿Con qué frecuencia hay que hacerle mantenimiento a la losa radiante?
Una revisión anual es el estándar, antes de cada temporada de calefacción. En sistemas con más de cinco años o con uso intensivo, algunos técnicos recomiendan también una revisión al cierre, cuando se apaga por el verano. Si el sistema tuvo algún problema en la temporada anterior, no lo dejes para el año siguiente.
¿Qué presión tiene que marcar el manómetro?
Con el sistema frío, entre 1 y 1,5 bar es el rango normal para la mayoría de las instalaciones domiciliarias. Cuando el sistema está caliente puede subir un poco. Más de 2 bar con el sistema en marcha indica que el vaso de expansión no está absorbiendo bien. El valor exacto depende del diseño de tu instalación, así que preguntale al técnico cuál es el rango correcto para tu sistema específico.
¿El gasista puede trabajar en la losa radiante?
Depende del problema. La caldera y las conexiones de gas son territorio del gasista matriculado, sin excepción. La parte hidráulica del circuito —cañerías, colector, válvulas, vaso de expansión— la puede hacer un plomero especializado en sistemas radiantes o un técnico en climatización. Para los actuadores eléctricos del colector, un electricista o el mismo técnico de sistemas. Preguntá antes de confirmar el turno qué cubre exactamente el servicio que te cotizan.
¿Cómo sé si hay una pérdida en el circuito enterrado en el piso?
La señal más clara es que la presión baja de forma progresiva aunque no veas agua en ningún lado. Una pérdida dentro de la losa es difícil de detectar visualmente: el agua puede perderse por debajo del piso sin que salga a la superficie durante mucho tiempo. Si la presión baja con frecuencia y no encontrás ninguna pérdida visible en las conexiones externas ni en la caldera, hay que hacer una prueba de presión con el circuito aislado por zonas. Eso requiere un técnico con equipamiento específico.
¿Puedo encender el sistema si no lo usé en más de un año?
Podés, pero revisá la presión antes. Si el manómetro marca bien, encendelo a temperatura baja y escuchá si hace ruido de agua o borbotones. Fijate que todos los termostatos envíen señal y que el piso caliente de forma pareja. Si hay zonas frías o ruidos extraños, apagalo y llamá a un técnico antes de seguir. Arrancar el sistema unas semanas antes del frío real te da tiempo para detectar y resolver cualquier problema sin urgencia.
¿El service de losa radiante lo hace el mismo que hace el service de la caldera?
No siempre. El service de la caldera lo hace un gasista matriculado. El service del circuito hidráulico de la losa lo puede hacer un plomero especializado o un técnico en sistemas de calefacción. Algunos proveedores hacen las dos cosas; otros se especializan en una. Confirmá qué abarca exactamente el servicio antes de cerrar el turno.
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> Guía vecinal: no verificamos matrículas ni antecedentes. Confirmá siempre los datos y el presupuesto con el proveedor antes de contratar.