El service del calefón o termotanque se hace una vez por año, y el momento ideal es otoño: antes de que llegue el frío, antes de que todos llamen al mismo tiempo y antes de que una falla te deje sin agua caliente en el peor momento. Si el equipo tiene más de diez años y ya le hiciste varios arreglos, conviene evaluar si vale más cambiarlo que seguir invirtiendo en reparaciones.
Calefón o termotanque: no es lo mismo
El calefón calienta el agua al paso: la calienta en el momento en que la necesitás, sin reservorio. El termotanque acumula agua en un tanque y la mantiene a temperatura. El mantenimiento tiene pasos distintos, aunque comparten la lógica: revisar el sistema a gas o eléctrico, verificar el estado de las conexiones y asegurarse de que no haya pérdidas.
Hay también calderas murales que cumplen ambas funciones: calefacción y agua caliente. El service de esas es más completo todavía.
Cuándo llamar al gasista: no esperes el invierno
El momento para hacer el service es abril o mayo, antes de que arranque el frío. En junio y julio la demanda se dispara: los gasistas se saturan, y lo que en otoño te llevan en tres días puede tardar diez en pleno invierno.
No es un tema de voluntad. Es que todos llaman al mismo tiempo.
Además, si durante el service aparece algo para reemplazar —una válvula, una resistencia, un sello— con el frío encima tenés menos margen para comparar presupuestos o esperar que llegue un repuesto. Con tiempo, podés elegir mejor.
Qué incluye el service de un calefón a gas
Cuando un gasista hace el service completo de un calefón, los puntos que tendrían que cubrirse son:
- Limpieza del quemador y del intercambiador de calor. Con el tiempo se acumula sarro y residuos que hacen que el equipo trabaje más para dar la misma temperatura.
- Revisión y limpieza del electrodo de encendido. Si el encendido tarda, ya es señal de que esto necesita atención.
- Control de la presión y regulación del gas. El calefón necesita una presión de entrada dentro de cierto rango para funcionar bien.
- Revisión de la válvula modulante (en equipos que la tienen). Regula la llama según el caudal de agua demandado.
- Control de la salida de gases (tiraje). Si el tubo de evacuación está obstruido o mal sellado, los gases de combustión pueden quedarse adentro. Esto no es menor.
- Prueba de funcionamiento final. El gasista abre el agua caliente y verifica que el equipo encienda, module bien y apague cuando corresponde.
Al terminar, pedile el comprobante de service. No es solo un papel: si hubiera un problema posterior, te protege y documenta que el equipo estaba en condiciones.
Qué incluye el service de un termotanque
El termotanque, ya sea a gas o eléctrico, tiene un componente extra que el calefón no tiene: el ánodo de sacrificio (o ánodo de magnesio). Es una barra metálica que va dentro del tanque y se corroe en lugar del acero del depósito. Cuando el ánodo se consume, el tanque empieza a oxidarse desde adentro.
El service debería incluir:
- Purgado del sedimento. Se abre la válvula de vaciado del fondo para sacar el barro y la cal acumulada. Cuanto más dura es el agua de la zona, más sedimento se forma.
- Revisión y eventual reemplazo del ánodo. Si ya se consumió más del 50%, conviene cambiarlo. Es una pieza barata que extiende bastante la vida del equipo.
- Control de la válvula de seguridad de temperatura y presión (válvula T&P). Esta válvula libera presión si el tanque se sobrecalienta. Si no abre cuando corresponde o tiene pérdidas, hay que reemplazarla.
- Control del termostato y la resistencia calefactora (en eléctricos).
- En los a gas: todo lo que ya se mencionó para el calefón: quemador, piloto, tiraje.
Si el agua caliente sale con algo de color marrón o tiene olor raro, puede ser señal de que el ánodo está consumido o de que el tanque ya tiene óxido adentro. No lo dejes pasar.
Lo que podés revisar vos antes de llamar
Hay cosas que no necesitan técnico:
- Mirar si hay pérdidas alrededor de las conexiones de entrada y salida de agua. Un hilo de agua gotea sin parar aunque sea lento.
- Controlar la temperatura de salida. Si el agua no llega a la temperatura de siempre o tarda más en calentarse, puede ser sedimento acumulado o un problema del quemador o la resistencia.
- Escuchar ruidos. Un termotanque que hace golpes o chasquidos al calentar suele tener mucho sedimento en el fondo.
- Chequear el piloto (en calefones con encendido a llama piloto). Si no prende al primer intento, algo está fuera de regulación.
- Ver si hay olor a gas. Si hay olor, no toques nada, ventilá el ambiente y llamá a la distribuidora de gas antes que a cualquier técnico.
Estos controles no reemplazan el service profesional, pero te sirven para detectar un problema antes de que se haga mayor o antes de que llegue el invierno encima.
Cuándo conviene reemplazar en vez de reparar
La regla general: si el equipo tiene más de 10 o 12 años y el presupuesto de reparación supera el 40 o 50% del valor de uno nuevo, conviene cambiarlo.
Señales concretas de que el equipo ya llegó al límite:
- Pérdidas de agua desde el tanque mismo, no de las conexiones. Significa que el cuerpo está dañado.
- Agua con color o mal olor persistente después de haber cambiado el ánodo.
- Reparaciones repetidas en el mismo año: válvula, resistencia, piloto, una tras otra.
- Baja de performance sostenida: el agua no llega a temperatura aunque el equipo esté en buen estado aparente.
Si el equipo tiene menos de ocho años y el problema es puntual —una pieza, un ajuste—, la reparación generalmente tiene sentido. Pedile al gasista que te explique qué falló y cuánta vida le quedaría al equipo con la reparación hecha. Esa respuesta te da el insumo para decidir.
Los service de electrodomésticos también hacen diagnóstico en equipos eléctricos. Para los a gas, el trabajo tiene que hacerlo un gasista matriculado.
El trámite en el barrio
Vivir en un barrio cerrado agrega un paso que en una zona abierta no existe: la autorización de ingreso. El gasista no entra si no lo anotaste antes en el acceso.
Eso tiene implicancias concretas para organizar el service:
- Coordiná el día y el horario con el técnico antes de hacer la autorización. Una autorización sin horario confirmado genera confusión en el acceso.
- Anotá los datos del vehículo y del técnico cuando hagas la autorización. En muchos barrios eso se hace desde la app o el portal de tu consorcio.
- Sumale ese tiempo a la ventana horaria que te den. Si te dicen que vienen entre las 10 y las 12, contá que pueden tardar un poco más solo en entrar.
- Un gasista que ya trabajó en el barrio conoce el procedimiento. Los que conocen el acceso no te llaman desde la guardia preguntando qué hacer.
El trabajo con gas requiere que el técnico tenga matrícula habilitante. Antes de que entre, podés pedirle el número de matrícula. La guía no verifica eso, pero vos sí podés confirmarlo con el Ente Nacional Regulador del Gas (ENARGAS) si querés chequear.
Tenés gasistas en el directorio que fueron recomendados por vecinos del barrio. Si el problema involucra cañerías, los plomeros también pueden acompañar el diagnóstico.
Preguntas frecuentes
¿Cada cuánto tiempo hay que hacerle service al calefón?
Una vez por año es el intervalo recomendado. Si el equipo trabaja mucho —familia grande, uso constante de agua caliente— cada seis meses puede tener sentido. En equipos nuevos, el manual del fabricante suele indicar la frecuencia y vale seguirla, sobre todo si el equipo está en garantía.
¿Cuánto dura un calefón o termotanque?
Depende de la marca, el modelo y el mantenimiento. Un termotanque bien mantenido puede durar entre 10 y 15 años. Los calefones a gas de buena marca tienen una vida similar con service regular. Sin mantenimiento, esos plazos se acortan bastante y los problemas aparecen antes.
¿Puedo hacer el purgado del termotanque yo mismo?
El purgado —abrir la válvula de vaciado del fondo para sacar el sedimento— se puede hacer sin ser técnico, siguiendo las instrucciones del fabricante. Todo lo que involucra el circuito de gas: quemador, piloto, válvulas, tiene que hacerlo un gasista matriculado. No es discrecional.
¿Qué pasa si no hago el service?
El equipo trabaja menos eficientemente y gasta más gas o electricidad para dar la misma temperatura. Se acumula sedimento que lo daña antes de tiempo. Y algunos componentes de seguridad —como la válvula T&P— pueden fallar sin que te des cuenta hasta que hay un problema real.
¿El gasista tiene que dejar algún papel al terminar?
Sí. Pedile el comprobante de service o el informe técnico. Tiene que incluir qué se revisó, qué se reemplazó y el número de matrícula del técnico. Si quedó algo fuera de especificación que no se pudo resolver en esa visita, tiene que estar por escrito también.
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> Guía vecinal: no verificamos matrículas ni antecedentes. Confirmá siempre los datos y el presupuesto con el proveedor antes de contratar.