La calefacción sale cara cuando trabaja más de lo que debería para calentar el mismo espacio. Eso pasa por dos razones: el sistema no está mantenido o la casa pierde calor por donde no tiene que perderlo. Los dos problemas tienen solución, y los dos se resuelven mucho mejor antes de que llegue el frío que en plena ola polar.
Service del sistema antes de que empiece el frío
Una caldera mal regulada consume más gas del que necesita. El mantenimiento anual no es solo para evitar que se rompa —aunque eso también— sino para que queme eficientemente.
Los gasistas recomiendan hacer el service a fin de verano o en otoño temprano, antes de que todos llamen al mismo tiempo. Cuando el frío sorprende y la caldera no arranca, el turno más cercano puede demorar días. En Nordelta eso se complica un poco más: si el técnico nunca entró al barrio, vas a tener que gestionarle el acceso con anticipación, y eso agrega al menos un paso al proceso.
Qué pedirle al gasista cuando viene:
- Que revise la combustión. La llama tiene que ser azul; si es amarilla o naranja, algo no está bien.
- Que mida la presión del circuito y la ajuste si hace falta.
- Que revise el vaso de expansión y las válvulas de seguridad.
- Que deje el certificado de revisión firmado y con su matrícula.
Para calderas y sistemas de losa radiante con termostato digital, también vale pedirle que calibre la sonda de temperatura. Si está mal ajustada, el sistema puede cortar antes de tiempo o quedar encendido más de lo necesario.
Radiadores que no calientan parejo
Si tenés radiadores de agua que están calientes arriba y fríos abajo, tienen aire adentro. El aire no conduce calor, así que esa parte del radiador es básicamente decorativa.
El proceso para solucionarlo se llama purgar y consiste en abrir la pequeña válvula de purga que tienen en la parte superior —generalmente un tornillo con una muesca— hasta que salga agua en vez de aire. Necesitás una llave de purga (la conseguís en cualquier ferretería) y un trapo para absorber el chorro.
No es difícil y no requiere técnico. Una vez que lo hacés en un radiador, entendés el mecanismo y lo repetís en todos. Lo que sí requiere atención: si después de purgar varios radiadores la presión del circuito cae notablemente —el manómetro de la caldera baja del rango verde—, hay que recargar el sistema. Eso sí conviene que lo haga un técnico. Si hay una pérdida en algún punto del circuito, recargar sin revisar solo patea el problema para adelante.
Las pérdidas de calor que más pesan
Sellar la casa es lo que más impacto tiene en la factura y lo que menos se hace. La caldera puede estar perfecta, pero si el calor se escapa por las juntas de puertas y ventanas, el sistema trabaja sin parar para reemplazar lo que se pierde.
Cómo encontrar las pérdidas:
- Pasá la mano por el marco de las ventanas con la calefacción encendida. Si sentís corriente, hay una fuga.
- Mirá la parte inferior de las puertas que dan al exterior. Si ves luz por abajo cuando la puerta está cerrada, el frío entra por ahí.
- Revisá los burletes de goma de ventanas y puertas. Si están aplastados, secos o con grietas, dejaron de sellar.
Los burletes autoadhesivos se consiguen en ferreterías y se colocan en minutos. Para los espacios bajo puertas, los burletes de escoba —los que se atornillan en la parte inferior de la puerta— aguantan más y sellan mejor.
Para trabajos más estructurales —una carpintería que no cierra bien porque el marco se torció, o ventanas con vidrio simple que conviene reemplazar por DVH— ya conviene llamar a alguien con más herramientas. Los servicios generales del hogar cubren ese tipo de trabajo.
Una nota sobre el DVH: el doble vidriado hermético reduce considerablemente la pérdida de calor a través del vidrio, especialmente en casas con mucha superficie vidriada. Antes de tomar esa decisión, sellá bien los marcos. A veces el problema está en la junta, no en el vidrio en sí.
Cómo usar la calefacción de forma más eficiente
El sistema está mantenido y la casa está sellada. La forma de usar la calefacción también importa.
El termostato no tiene que estar cerca de una ventana ni de una pared exterior. Si está en esa posición, mide una temperatura más baja que el resto de la casa y enciende la calefacción más de lo necesario. Lo mismo pasa si le da el sol directo durante el día: el termostato "cree" que hace más calor del que hace y corta antes de tiempo.
Programá la calefacción. Si el sistema tiene temporizador, configuralo para que baje unos grados mientras dormís y vuelva a subir media hora antes de que te levantés. La temperatura de confort para dormir es más baja que la de vigilia, y compensar con ropa de cama adecuada es mucho más eficiente que calentar el cuarto toda la noche.
No calentés habitaciones que no usás. Una pieza de huéspedes vacía, un estudio que nadie usa de noche: bajá el radiador al mínimo y cerrá la puerta. El calor que generás ahí no llega a donde lo necesitás.
Las cortinas hacen más de lo que parece. Cortinas con cierto espesor reducen la pérdida de calor a través del vidrio. De día, dejá que entre el sol por donde da. De noche, cerralas.
Para sistemas de climatización que hacen frío y calor —splits, multisplits—, el modo calor funciona bien en fríos moderados pero pierde eficiencia cuando las temperaturas bajan mucho. En esos casos, complementar con otro sistema o concentrar el uso en las habitaciones que más usás da mejor resultado.
El timing en Nordelta: cuándo llamar y qué prever
Vivir en un barrio cerrado agrega un paso a cualquier contratación: el proveedor necesita autorización de ingreso. Si es la primera vez que entra, hay que gestionarlo. Ese trámite puede llevar más tiempo de lo que esperás, especialmente si coordinás todo el mismo día que necesitás al técnico.
Los técnicos que ya trabajaron dentro del barrio conocen el procedimiento. Los que nunca entraron pueden necesitar más tiempo para coordinar el acceso, y en pleno pico de demanda invernal eso puede hacer la diferencia entre tener turno esta semana o dentro de dos.
El momento ideal para llamar a un gasista o a un técnico de calefacción es marzo o abril. En junio y julio, la demanda está en el pico y los turnos escasean. El que llama en otoño, con la caldera recién apagada y el verano terminando, generalmente consigue turno más rápido y tiene más margen para coordinar el ingreso sin apuro.
Lo que conviene tener listo antes de que llegue el técnico:
- Número de modelo y año de la caldera o sistema.
- Última factura de gas para comparar consumo.
- Un registro de qué no está funcionando bien: ¿no arranca?, ¿tarda en calentar?, ¿algún radiador frío aunque el sistema esté encendido?
Preguntas frecuentes
¿Cada cuánto hay que hacerle service a la caldera?
Una vez por año es lo recomendado. Hacerlo en otoño, antes de que arranque el frío, te asegura que el sistema esté en condiciones cuando más lo necesitás. Si la caldera es nueva, el manual del fabricante puede indicar intervalos distintos, pero el criterio general es anual.
¿Puedo purgar los radiadores yo mismo o necesito un técnico?
Podés hacerlo vos. Necesitás una llave de purga, un trapo y paciencia. Si después de purgar varios radiadores la presión del circuito cae por debajo del rango normal, ahí conviene llamar a un técnico: puede haber una pérdida en algún punto del sistema que vale revisar antes de recargar.
¿Qué documentación tengo que pedirle al gasista?
El técnico tiene que estar matriculado para trabajar en instalaciones de gas. Pedile el número de matrícula y el certificado del trabajo una vez que termina. Eso acredita que el trabajo cumple normas y es documentación que puede pedir tu seguro si algo ocurriera después.
¿En qué momento es más difícil conseguir turno de calefacción en el barrio?
Junio y julio son el pico. Los técnicos que ya trabajaron en Nordelta están más solicitados porque conocen el procedimiento de ingreso. Llamar en marzo o abril te da mucho más margen para elegir y coordinar el acceso sin presión.
¿Vale la pena reemplazar vidrios simples por DVH?
Depende de cuántas ventanas tenés y de qué tan crítica es la pérdida de calor en esa zona. El DVH reduce significativamente el paso del frío a través del vidrio, especialmente de noche. Antes de decidir, sellá bien los marcos: a veces la mayor parte del problema está en las juntas, no en el vidrio.
¿Los splits en modo calor son equivalentes a una caldera?
En fríos moderados funcionan muy bien y son eficientes. Cuando las temperaturas bajan mucho —los días más fríos del invierno— un split pierde rendimiento. En esos casos conviene tener un sistema de respaldo o concentrar el uso del split en las horas y los espacios donde más lo necesitás.
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